No tiene prisa
la distancia
entre tu ausencia
y mis dedos
la noche te busca
en el vacío
a mi lado
casi me pierdo
en la caída al misterio.

Aislados
por este aliento
y miles de calles
que nos separan
son lo que nos une
invisiblemente
los hilos de las palabras
nos tejen telarañas
me envuelven entre
límites
barras de soledad
que nunca caerán
y solo con el rendir
al espacio infinito
se volverán abiertas
entre deseo y libertad
estancias forzadas
presentes compartidos
al claro de luna
iluminan
reacciones químicas
de la fuente del tesoro
hasta aquella de la esperanza.

Estamos en lo mismo
suspendidos
en silencios sin placeres
permanentes
nada dura ni se pierde
solo nos queda ser testigos
para todos los dolores
que lloran tácitos
curanderos como vitaminas
sin sufrimiento
me cambiarás todo
ya lo siento moverse
entre los temores en mi vientre
una lengua de fuego
pura verdad que en vez de matar
me fortalece
enraizando sin definir
los que somos.

Este no es el mar
que cerré en recuerdos
ya lejos
aquí escucho las gotas
de un grifo apagado
una fuga lenta
entre líneas
de una pasión fulgurante
que se acaba
en un otro cuarto
que no me pertenece
mas
y vive solo
tras la pared.

En lugar de ahogar
mis pequeñas muertes
son facetas del diamante
reflejadas en tu
luz y sombras
despiertan emociones
nunca sentidas que
yacen en tumbas
abandonadas al olvido
de nunca habernos tenido.

Poco a poco
los párpados se levantan
se abren más
y bebes profundamente
del espectáculo que sigue
despiadadamente con o sin ti
el circo del teatro humano
entre los capítulos
del ardor y la perdida
la perfidia del mundo
no es nada personal, mi amor
te pasas y me unes
me separas y me enganchas
yo que te quiero
como yo me quiero
revelar todo lo que es dulce
para suavizar
el tono cínico de tu mirada
que quiere solo decir
muéstrame porque quiero creer
pero el milagro no viene.

Eres la intensidad del aguantar
mi huracán
entre la ternura y el espanto
me tocas el epicentro
me vuelves cada vez
eres lo que no quiero ver
porque verte me recuerda como me tocaste
desde antes
no puedo nombrar
el cuando o el donde
solo sé que
amarte es escuchar una canción
que ya conozco pero no recuerdo
me acaricias de memorias
de océanos atravesados por ti
mi flor rara y delicada
y tanto tiempo pasa
entre cada vuelta
el Tú y el Yo
somos milagros
del momento
siempre soltando
cuerdas atadas a pesas
flotamos
un poquito más arriba
para llegar hasta donde
está puro el aire
afuera de la casa
se respira profundo
los mundos internos
reflejados
en gotas de experiencias
que nos enseñan
a dejar de luchar
solo te incorporas en mi
más profundo
cada vez
eres
la erosión del tiempo
mi mar sin marea
eres
mi goteo lento
que me deja
morir sin temor
me libera
sin dolor.

Y esta soledad soy yo
la esencia del renunciar
no es más un sacrificio
que un amanecer
con el viento
del sur que calienta
llena
sustenta
la pureza
del ser

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